Un Jueves cualquiera en un Kinder cualquiera, todavia no inician las clases, pero las inscripciones están a la orden del día. Papás entran y salen, entre los padres niños, caritas cansadas en la sala de espera, hasta que entre ellos se arman un pequeño grupo de juego invitados por las hijas de alguna maestra.
Preguntan y se les permite entrar a jugar a a uno de los salones y utilizar algunos materiales. La pandilla consta de 8 niños y niñas de entre 2 y medio y 11 años, los mas agrandes prefieren materiales de mesa, pero los mas pequeños se ven fascinados por los articulos de rol, la comidita, el doctor, las herramientas, pero definitivamente los ojitos de Anita (2.5 años) brillaron cuando vió el estante de articulos de limpieza exactamente de su tamaño! Había una mopa (trapeador), recogedor, escoba, cubeta y jalador.
Inmediatamente tomó la escoba y busco donde pudiera haber el mas minimo papelito para barrer, y si no lo habia lo tiraba al piso para barrerlo! ni tarda ni perezosa le dice a Mau, de apenas 6 meses mas grande que ella: Oye!, tu!, ven!, traelo!!
Mau rápidamente tomó el recogedor y corrió hacia Anita.
No! asi no!, otro!, que no!, si!, aha!, otra vez! NOOOO! No sabes!
Fueron las frases que se oian, ella fue la que completamente estructuró la “gran operación” del levantamiento de una pieza de rompecabezas que se resistia a subir al recogedor
mientras Mau regateaba que le dejaran usar la escoba aunque sea una vez. Pero lo que ellos no vieron era todo el público de papás que les miraban por la ventana! y que reaian ante todas sus ocurrencias.
Luego entrarón a la casita y el queria lavar los platos! y ella seguir barriendo, cuando de repente la mamá de Anita avisa que ya se van.
El tiempo incleiblemente ha volado… o mas bien fue barrido.
Y Una vez mas comprobamos que los niños no conocen el aburrimiento! y gracias a ellos no nos aburrimos!





