El niño invisible

Llega la hora de dormir y comienza el ritual, lavar los dientes poner pijamas acostarse, rezar y apagar la luz, al terminar la mama da besos a la niña de 9 años y le desea las buenas noches, da la vuelta y enciende la luz del móvil usándolo como lamparita de noche y dice: bueno creo que no hay mas niños es todo creo que ya me voy, que descances! 

En eso se escucha una vocecita que dice: aquí estoy! Y yo?! . La mamá sonríe y se regresa a la cama junto al niño de 5 años, y dice: a ver aquí parece que no hay nadie pero vamos a ver si tocando me encuentro algo. Comenzó acariciando su cabeza y diciendo: siento una cabeza! Tiene cabello! A ver que me encuentro si voy bajando… oh y tiene ojos! Y una nariz… fuchilas tiene mocos ya me embarre mis dedos! – se escuchaban las carcajadas de los niños – a ver que mas encuentro y tiene orejas! Uyyy no se las lavo ya me manche de cerilla! Y una boca! Auchhhh! Ya me mordió!! – el niño no paraba de reír mientras miraba a la mama con expectativa de que mas iría a decir en lo que la niña de 9 años se levanta de la cama y enciende la luz y le dice a la mamá: en serio no lo ves? Esta ahí junto a ti! – la mama no pudo aguantarse la risa y le dijo: en serio crees que no lo veo? Estamos jugando! – se inclina la mama y le dice casi al oído al niño- que chevere! Tienes una hermana que todavía es niña, creyó que de verdad no te veía! – el niño reia mientras veia a su hermana, la niña sonrió y pregunto mientras se metía a la cama de nuevo: niña como de que edad? – niña como de esas que disfrutan su infancia y no tienen prisa por crecer, niña de corazón de esas que sueñan con la felicidad y la encuentran… de esas niñas mi amor- la mamá besó a los dos niños y deseo las buenas noches y salio del cuarto.

Borreguito (un cuento realizado en un curso de psicoterapia con titeres)

Borreguito en: un día en casa

327895591_ Había una vez un borreguito que vivía en una pradera muy feliz con toda su familia, tenia papá, mamá y unos 20 hermanos, y el era el mas chiquitito, normalmente los hermanitos siempre andaban juntos, iban en grupo de un lado para el otro. No importaba si hacia frío, calor, llovía, siempre estaban juntos, pero un día, el borreguito se enfermó y su mamá le dijo que tenía que quedarse en casa y los demás hermanitos tenían que ir al colegio.

Borreguito estaba asustado por que nunca había estado solo!

Así que se puso a llorar, patalear y se tiraba al piso, para ver si así convencía a su mamá de que le dejara ir a la escuela o mínimo que alguno de sus hermanos se quedara con el.

Mamá borrega fue firme y dijo que no, que sería una experiencia nueva y que seguramente le agradaría.

Después de media hora de llorar desconsoladamente, se dio cuenta que sus hermanos ya se habían ido al colegio y que estaba solo en casa con mamá.

Se asomaba por las puertas y veía todo vacío, ni un solo ruido, se sentó a ver la tele y encontró algo que le gustó, luego fue a buscar juguetes y había una pelota que siempre alguien lo estaba usando y nunca se lo prestaban, pues que esta vez si estaba disponible para que el la jugara!

Y así fue recorriendo partes de la casa, de la pradera

Llegó a un arbusto que nunca le había prestado atención y observó que maravillosas flores tenia, de una de ellas salía una abeja, borreguito preguntó: que haces abejita?

-recojo polen, para mi miel!!

-a mi me gusta mucho la miel

-pues mis hermanas y yo la fabricamos, mira allá arriba! – dijo señalando a borreguito hacia la copa de un árbol del cual colgaba un panal

-hooo! – dijo borreguito, y en eso que se escucha una voz bajita que decía – a mí también me gusta la miel!- era una hormiga que pasaba con una hoja en la espalda, borreguito le preguntó: tú come miel?

– claro me gusta todo lo dulce!

Borreguito miró a su alrededor y no vio a ninguna otra hormiga ni a ninguna otra abeja, y les preguntó: y sus hermanos? Donde están? Por que andan solitos?

-ha! Que tengamos hermanos o familia no significa que andemos siempre todos juntos! Cada uno es independiente, hace su trabajo como mas le gusta y al final del día nos reunimos y contamos lo que hicimos- la hormiga dijo: así es, a mí me gusta explorar cosas nuevas y por eso hoy encontré estas hojas hermosas que me van a servir mucho!

Borreguito agradeció la plática a sus nuevos amigos al ver que ya casi al medio día se encamino a su casa, pues era cuando volvían los otros borreguitos. Camino a casa se dio cuenta de que en verdad había disfrutado estar solo y que no había pasado nada. Se dio cuenta de que el era capaz por si solo de buscar como entretenerse y que el podían tomar sus propias decisiones y no siempre hacer lo que sus hermanos hacían por miedo a ser muy pequeño. Y cuando llegaron sus hermanos, éstos le traían una canasta de caramelos por que creían que iba a estar triste, pero cuando vieron lo feliz que estaba, se alegraron también y disfrutaron de los dulces mientras contaba Borreguito todas sus aventuras de la mañana.

Autor: Psic. Carmen Sandoval Peón

Diplomado de Terapia de Juego. Asociación Mexicana de Psicoterapia de Juego A.C.